Los estándares de calidad DRIVE+, derivados de las mejores prácticas del equipo original, definen con precisión los niveles de rendimiento esperados para cada familia de productos. Estas normas se aplican sin excepción a todas las gamas y se validan mediante pruebas repetidas y exhaustivas. Para mantener una calidad constante, los productos que ingresan en stock se someten a inspecciones exhaustivas mediante muestreo aleatorio, garantizando la equivalencia con la calidad original de cada pieza DRIVE+.